domingo, 27 de noviembre de 2011

Justicia ciega

La justicia se representa ciega, del olfato no aclara nada, por eso no debe ser imparcial cuando del olor del dinero se trata. Es la única explicación plausible al indulto concedido a Alfredo Sáez, gracias al cual puede seguir siendo banquero. ¿Qué urgencia podría haber para que lo indulten en el último minuto del partido? Si teníamos algunas esperanzas en sentar en el banquillo a algunos responsables de la crisis, podemos abandonarla. Que no se quejen de la desafección ciudadana, el indulto no los convierte en honestos.

Publicado parcialmente por La Voz de Galicia 27 de noviembre 2011

2 comentarios:

  1. Me encanta tu observación del olfato justiciero. Yo debo tener afectado el olfato porque en vez de oler a dinero huelo a podrido y por mucho perfume que eche el mal olor no se va.
    Saludos

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  2. Angeles Gaqrcia Portela1 de diciembre de 2011, 8:28

    Claro que a mi también me huele mal, porque nuestra nariz está a la altura de los animales de la sabana, por poner un símil, pero la nariz de la justicia como la los poderosos,que están más elevados que el pueblo, está a la altura de las jirafas y a esa altura solo se percibe un tufillo a dinero.
    No crees? Gracias por la visita.

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