martes, 12 de marzo de 2013

Los aeropuertos nos van a volar


En los últimos veinticinco años, la industria aeroportuaria ha dejado de ser una rama de la administración pública para convertirse en un negocio comercialmente rentable. Las posibilidades comerciales de los aeropuertos han llevado a los gobiernos al replanteamiento de las directrices de gestión, lo que ha cuestionado, a su vez, el modelo de propiedad existente. La tendencia actual es la creación de autoridades aeroportuarias autónomas con la finalidad de mejorar la eficiencia y la financiación de los aeropuertos. Incluso se contempla la posibilidad de dotarlos de una completa autonomía financiera mediante la privatización. Esta tendencia, que se observa a nivel internacional, plantea la necesidad de una reflexión sobre el actual modelo de propiedad y gestión de la red de aeropuertos españoles y, en ese contexto, resulta interesante valorar cuál ha sido hasta ahora el papel del sector privado en la industria aeroportuaria. 

Así comienza un informe de FEDEA, el think tank de la patronal, acerca de la privatización de los aeropuertos. Hace tiempo que están en ello y las razones que aducen  para la privatización no  parecen muy consistentes, excepto la del "negocio comercialmente rentable".

La noticia de que AENA comenzará a cobrar un euro por usar los carros portaequipajes en los principales aeropuertos, es una mala noticia por partida doble, a  pesar de que lo venden como un nuevo "modelo de gestión" y para hacer "la empresa sostenible", este dato apunta a su privatización. En el aeropuerto de Sydney el precio del carrito son 4 euros, por supuesto está privatizado. Sería muy impopular que tan pronto como lo vendan la empresa compradora comience a cobrar, así, como  ya se paga, solo supondrá aumentar la cantidad.

Con la experiencia que tenemos como ciudadanos, víctimas de la "liberalización de los monopolios" tras la  venta de las joyas de la corona, acabarán cobrando por sentarse en los bancos del aeropuerto,  por los cochecitos que utilizan las personas con movilidad reducida, habrá copago en lo aeropuertos y cobro estimado por futuros vuelos.

Jose Manuel Vargas, director de AENA, que sustituyó a Juan Ignacio Lema Devesa, de 1995 a 2000, y trabajó en la Auditoría Price Waterhouse de 1993 a 1995.En el año 2000 se incorporó a Vocento  S.A., En esta compañía ha sido consejero delegado de 2008 a 2011, y previamente director general financiero, así como director jurídico y secretario del Consejo de ABC.

Aunque  su salida en el 2011 se hizo ver como como baja voluntaria, fue el  Consejo quien forzó su salida, tras una controvertida gestión. Su indemnización habría sido en torno a los tres millones de euros a pasar de que reclamaba cinco. En Vocento coincidió con Beatriz Puente Ferreras, que ocupaba el cargo de directora financiera, antes había trabajado como auditora en Ernst&Young y en la  Banca de Inversión de Citigroup. Ahora la rescata para AENA como directora financiera para llevar a cabo su privatización.  

Las empresas ya no compiten entre sí. Las grandes corporaciones pugnan entre ellas por conseguir monopolios y dejar fuera de combate a las pequeñas y medianas empresas. Cuando lo consigan,(si no lo impedimos) se acabará la democracia, Serán tan poderosas que tendrán el control total sobre nuestras vidas
Fuentes:
http://www.fedea.es/pub/est_economicos/2008/07-08.pdf
http://www.infoperiodistas.info/noticia/13918/Beatriz-Puente-Ferreras-de-Vocento-a-AENA
http://www.prnoticias.com/index.php/prensa/129-vocento-/10067786-vargas-presenta-su-dimision-como-consejero-delegado-de-vocento

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