miércoles, 15 de enero de 2014

Indefensión ante las eléctricas


                                                    
Carta aparecida en la Voz de Galicia, el miércoles 15 de enero, titulada Indefensión,. 
 El escrito refleja la situación de indefensión de los ciudadanos ante ciertas empresas que no solo ¿pareciera? que tienen el B.O.E. a su servicio, sino que ningún organismo puede o no quiere actuar contra ellas.
La actuación de las empresas de electricidad solo se puede explicar desde la patente de corso que disfrutan.
La ciudadanía ve sus derechos pisoteados cuando en el camino se cruza una voraz compañía eléctrica, los numerosos  mecanismos de defensa del ciudadano se desactivan.
Un estado que no defiende y no protege a los ciudadanos de los abusos y que permite que los mas débiles se tengan que enfrentar sin armas a las más voraces corporaciones, está en fase de autodestrucción.
Hemos pasado de la sociedad del bienestar a la sociedad del acoso
La otra cara de nuestra indefensión es su impunidad.

La Carta:
Soy un jubilado de 81 años al que la compañía eléctrica ha incrementado su facturación en un 125% del año 2011 al 2012, sin variaciones de hábitos ni de residentes en mi vivienda. He pagado facturas de 500 y pico euros (irracionales para una persona que vive sola), y llevo reclamando y acudiendo a distintos entes públicos (Defensor del Pueblo, juzgado de guardia, Ministerio de Industria …) más de un año. Todos ellos me remitieron al Instituto Galego de Consumo para hacer valer mis derechos. En julio de 2012 interpuse una denuncia ante el citado instituto, solicitando que arbitre entre la empresa y yo (puesto que la compañía ha ignorado mis numerosas cartas y burofax).

Lo que yo solicito es una inspección de la instalación por parte de la empresa suministradora, contrastada con un electricista homologado. Pues bien, después de año y medio sin noticias del instituto y soportando las facturas abusivas y reclamaciones de pago constantes (puesto que el juzgado sentenció a mi favor, impidiendo a la compañía eléctrica cortarme el suministro por impago, ya que mi única arma ante este atropello ha sido devolver los recibos), el Instituto Galego de Consumo me responde que no inicia expediente contra la empresa denunciada.

Quiero con esta carta poner de manifiesto la indefensión absoluta de un ciudadano ante las grandes empresas, y también ante los organismos que nos representan. Lo que nuestros políticos llaman la marca España debe de ser en este momento una low cost de las más bajas en el mercado mundial gracias a nuestros representantes.

 Fdo. 
 Alfredo Calvo Varela - A Coruña 

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