martes, 20 de octubre de 2015

Deaton y "la preocupación social"


El  agraciado con el Premio Nobel de Economía este año ha sido Angus Deaton  por su trabajo acerca de la evolución mundial de la salud, el bienestar y la desigualdad. Según el Comité del Nobel "el trabajo del economista tuvo una gran influencia sobre todo en las políticas públicas donde ha ayudado a los gobiernos a determinar cómo los diferentes grupos sociales reaccionan a los cambios fiscales específicos". "Para diseñar una política económica que promulgue el bienestar y reduzca la pobreza, debemos entender primero las opciones de consumo individuales. Angus Deaton ha mejorado este entendimiento" manifestó la Academia

Princeton Universidad donde desarrolla su labor, le organizó un homenaje al conocerse la noticia.
En el acto manifestó estar "enormemente preocupado sobre la desigualdad (...). Me preocupa un mundo en el que los ricos escriben las reglas”. Recordó el origen humilde de su familia, su padre trabajó como minero del carbón, y dijo que siempre le permitió volcarse en la lectura cuando otros integrantes de la familia habrían preferido que se sumara al mundo laboral.
En una entrevista en el 2012, lo calificaban como una eminencia mundial en la medición del bienestar y la pobreza. Deaton manifestaba que las crisis están creadas para beneficiar a los más ricos.
Este año el Nobel no  ha recaído, en palabras de José Luis Sampedro, en un economista de los que trabajan para hacer más ricos a los ricos, sino en uno de los que trabajan para hacer menos pobres a los pobres.

No le ha debido gustar la elección de Deaton a Santiago Carbó, asiduo colaborador de El País en las paginas salmón. En su artículo titulado "Del individuo a la comunidad", explica que "Un premio como el Nobel de Economía suele motivarse tanto por los méritos científicos como por su alcance social. Aunque este no ha sido siempre el caso, en los últimos años existe un pertinente sesgo a este tipo de concesiones". Si hubiese recaído en uno de los Chicago boys, hijos espirituales de Milton Friedman ¿hablaría de sesgo?.

Carbó concluye el artículo con una carga de profundidad: "Como otros científicos, el laureado economista escocés parece afrontar el último tramo de su carrera con una honda preocupación social". Afirma que es en la senectud cuando muchos economistas centran sus estudios en los más débiles, insinúa que chochean?. ¿Cuando un economista está en la flor de la vida no puede permitirse una "honda preocupación social"? 

Santiago Carbó es Profesor de CUNEF, Director e investigador de la dirección de Estudios Financieros de la Fundación de las Cajas de ahorros (FUNCAS), cuyo presidente del Patronato es Isidro Fainé, Profesor Investigador del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie),Presidente del Comité de Rating de Axesor. Es consejero independiente de Cecabank y asesor del Banco Central Europeo.


Enlaces relacionados
http://www.theguardian.com/business/2015/oct/12/angus-deaton-wins-nobel-prize-in-economics?CMP=twt_gu
http://www.laverdad.es/murcia/economia/201510/12/premio-economia-clausura-nobel-20151012083917-rc.html?ns_campaign=APPWA&ns_source=BT&ns_linkname=Bottom&ns_fee=0&ns_mchannel=TW
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/economia/2015/10/13/nobel-distingue-economista-descubrio-medir-pobreza/0003_201510G13P28993.htm


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