viernes, 24 de junio de 2016

De la educación para el trabajo, a la educación para la especulación financiera




Los bancos han logrado adueñarse de una asignatura tan importante como la educación financiera, convirtiéndola en una herramienta de adoctrinamiento de los jóvenes españoles”. Así de contundente se ha mostrado la Asociación de Usuarios de bancos, cajas y seguros de España (Adicae) al ver el peligro que supondría que “los tentáculos de la banca” ampliasen su influencia si, finalmente, se hace realidad la famosa asignatura diseñada por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tras el visto bueno del Gobierno de Mariano Rajoy.

Y para advertir de ese peligro, Adicae ha recordado que la banca “ya se ha colado en los centros educativos a través de acuerdos con algunas comunidades autónomas, permitiendo que sea directamente el banco el que enseñe educación financiera en las aulas”. Pero no es el único ejemplo que ha detectado el colectivo: en el Plan de Educación Financiera, donde se fija los contenidos y el enfoque de la posible asignatura,se anima a los jóvenes a especular con un derecho básico como la vivienda” al considerar como “deuda buena” la que se adquiere por comprar una casa para revenderla más cara. “Prácticas impulsadas por la banca que han arruinado a miles de familias y provocando ejecuciones hipotecarias y desahucios”, ha valorado la asociación.

“Este despropósito ha sido posible gracias al Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)”, ha censurado Adicae. Por ello, la organización de consumidores ha trasladado esta preocupación a PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos para diseñar una correcta asignatura de educación financiera que sea “crítica, objetiva e independiente de los intereses de la banca”. La asociación también ha explicado su proyecto a los profesores de secundaria y de universidad.

No obstante, no es la única modificación necesaria que ve Adicae. El colectivo ha propuesto extender la asignatura a edades más tempranas, así como que sea universal, gratuita y continuada “para que toda persona pueda acceder en cualquier momento de su vida, dada la trascendencia de las decisiones económicas a las que se enfrentará en distintas etapas”.

Un proyecto de asignatura donde Adicae ve mucho que mejorar tras analizar los programas que se han ido impartiendo por varias comunidades autónomas: “La conclusión es clara: los alumnos, en lugar de aprender herramientas que protejan su ahorro, están recibiendo una educación para el consumismo de productos bancarios y con un nulo sentido crítico que les permita prevenir las malas prácticas bancarias”.

“Este plan, y a su vez la asignatura, en vez de aportar al alumnado herramientas para defenderse de los abusos de la banca, persiste en malas prácticas bancarias de la crisis y la burbuja”. Porque no sólo Adicae habla de cómo se aconseja la especulación con la vivienda, sino también cómo recomienda comprar antes que alquilar.

En definitiva, un proyecto y unos programas que los consumidores han definido como “el germen de nuevos fraudes al ahorro, pues supone poner al lobo a cuidar de los corderos”.

 Tomado de:
 http://www.elboletin.com/economia/135761/adicae-banca-educacion-financiera-adoctrinar.html




¿Educación o propaganda?

El problema de distinguir entre educación y propaganda es muy sutil.
Pensemos en la aritmética, ¿puede haber algo más educativo, puro y objetivo, no manchado por la doctrina?. Andemos con cuidado, pensemos en nuestros días en la escuela primaria. ¿Recuerdan los ejemplos utilizados en nuestros textos de aritmética?. La mayor parte de los ejemplo se referían a comprar, vender, alquilar, trabajar por un salario y calcular el interés. Como indican Zimbardo, Ebbesen y Maslach, esos ejemplos no se limitan a reflejar el sistema capitalista del país en cuestión:respaldan sistemáticamente el sistema, lo legitiman,  sugieren implícitamente que es el modo natural y normal.

Como manera de ejemplificar la multiplicación y los porcentajes el manual presenta al señor Jones pidiendo al banco un préstamo de 8000 dólares al 14% para comprarse un coche nuevo.  ¿Podría utilizarse este ejemplo en una sociedad que considerara pecaminoso cargar intereses, como sucedía en las primeras comunidades cristianas? ¿Se utilizaría  este ejemplo en una sociedad en donde se creyera que una persona no debe buscar posesiones superiores a sus ingresos?.

No estoy sugiriendo que esté  bien o mal utilizar este tipo de ejemplos en los libros de aritmética; me limito a indicar  que son un tipo de propaganda y que puede ser útil comprenderlos como tales.
En la práctica que una persona considere un tipo específico de instrucción como algo educativo o propagandístico depende en gran medida de sus propios valores.

Elliot Aronson
El animal social
Alianza Universidad



1 comentario:

  1. Cuando llegamos al extremo de que una buena educación solo podemos conseguirla siendo malos alumnos, es porque la manipulación mediática ha sobrepasado todos los filtros que podía oponerle la sociedad.

    No es ningún consuelo, pero las consecuencias de todo esto, terminarán tirando del pedestal a las ratas de alcantarilla.

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