miércoles, 13 de julio de 2016

Celia González, sola ante el peligro


Celia González llegó en 2007 a Palas de Rei (Lugo), municipio de 3.500 habitantes para ocupar la plaza de secretaria-interventora. El empleado municipal Carlos Ouro, sin titulación, hacía las labores de interventor hasta que González llegó al Ayuntamiento.
Durante los primeros 15 días se empeñó en seguir firmando como interventor y cuando González le recordó que la interventora era ella, empezó su calvario.

El gobierno municipal pasó "al ataque". La incorporación a su puesto de Celia González recuerda la llegada del shérif íntegro, al que le hacen el vacío porque el pueblo está gobernado por unos matones. La víctima lo vivió como una situación feudal, no es casualidad que el pueblo posea el único castillo de la Galicia medieval que no cayó en la revolución de los Irmandiños. Emilia Pardo Bazán en su novela los Pazos de Ulloa,  ambientada en la comarca, describe y analiza el caciquismo que todavía  pervive.

Cuando González se incorpora a su puesto, era alcalde entonces, Fernando Pensado Barbeira, que hoy ejerce de teniente de alcalde.
Fernando Pensado lleva desde el año 1983 en el gobierno local, ha gobernado en el municipio  durante 14 años no consecutivos. Además, durante dos mandatos seguidos ocupó la primera tenencia de alcaldía, auque era él quien ejercía como regidor, tal y como han llegado a reconocer los cabezas de lista. Funcionarios municipales recuerdan que "pese a que quien se sentaba en el sillón de mando era otro, él era el que llevaba la batuta".
De Palas de Rei es también José Blanco, nombrado Hijo adoptivo a instancias del PP, ex ministro de Fomento, actual europarlamentario, que se presentó pero no logró ser alcalde de su pueblo.

El alcalde actual Pablo Taboada, había sido desde el 2007, el primer teniente de alcalde con Fernando Pensado. Se intercambiaron los puestos.

Fernando Pensado trabajaba como médico en el ambulatorio; Pablo Taboada era policía municipal y otra edil era la administrativa que repartía las citas sanitarias. En palabras de Celia González, la interventora acosada: “Todos en Palas dependían de sus favores. Había que votarles porque no había nadie que no les debiera algo”.

González trabajó durante años sin que sus compañeros le dirigieran la palabra, con el acceso restringido a ordenadores y documentación oficial, escuchando a su paso insultos desprecios y risas burlonas.
Paralelamente se montó una campaña de desprestigio personal. Gómez cogió  una baja por depresión. Cuando se reincorporó al trabajo, asesorada por su abogado empezó a recabar pruebas de todos los chanchullos.
Expedientada, una vez ganados todos los recursos, fue apartada del cargo en el pleno municipal cuando no tenía competencia para ello.

La Consellería de Presidencia elaboró el expediente sancionador contra la secretaria, a la que se le acusaba de cometer dos infracciones administrativas graves y cuatro leves. Cuando la justicia falló a favor de González, el director General de Administración Local, Norberto Uzal dimitió de su cargo. Lo que no impidió que saliese concejal en Rianxo, cargo del que acaba de dimitir.

La justicia acaba de encausar al alcalde del PP, Pablo Taboada, a cinco concejales de su equipo, a cuatro trabajadores municipales y a Norberto Uzal, ex alto cargo de la Xunta de Alberto Núñez Feijóo por 15 delitos, entre ellos acoso, amenazas, trato degradante, falsedad, malversación y fraude de subvenciones.

El alcalde como suele ser práctica habitual, se da de baja en el PP.
Feijóo, también como de costumbre, lanza  balones fuera y cree que el juicio del alcalde de Palas de Rei no afecta a los ciudadanos, que es "una cuestión de organización interna" del propio Ayuntamiento lucense, después de que la Corporación "entendió que una funcionaria no estaba cumpliendo con su deber" 
Se olvida de que las actuaciones resultado de la "organización interna" fueron apoyadas y refrendadas por el director General de la Administración local, alto cargo de su equipo de gobierno.


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