sábado, 18 de febrero de 2017

Gane quien gane, siempre gana Goldman Sachs



El grupo Goldman Sachs fue fundado en 1869 por Marcus Goldman. un inmigrante alemán que llegó a Nueva York en1848, trabajó años como tendero antes de empezar a comerciar con títulos financieros y asociarse en 1882 con su yerno, Samuel Sachs. En el siglo XX la firma empezó a ganar terreno en Wall Street.

Goldman Sachs actúa de asesor financiero de algunas de las compañías más importantes, grandes gobiernos y de las familias más ricas de la tierra. Tiene oficinas en todos los centros financieros del mundo.

Su directo ejecutivo Lloyd Blankfein,  manifestó  “hacemos el trabajo de Dios” y no es una "boutade". Blankfein, defiende el salto de la entidad a la política como un acto de servicio a la sociedad por parte de quienes antes han amasado una cantidad considerable de dinero en el banco. “La mayor parte se va a los 48 o 50 años, para entonces ya has ganado bastante”, dijo en una entrevista, “y la expectativa es que te vuelques en la filantropía o en servir a la Administración”.

El mismo Blankfein participa en una fundación denominada Robin Hood dedicada a la caridad ¡para aliviar la pobreza en Nueva York¡

Es el banco de inversión más poderoso del planeta, paga los mejores sueldos de Wall Street, el 70 % de la plantilla del Banco son "millenials". Su fortaleza es la lealtad de los empleados. A modo de orden religiosa, los empleados  incluso tienen hábito  “traje oscuro, camisa blanca de cuello amplio con corbata neutra, pelo corto, buen afeitado, calcetines grises, zapatos negros”
Petenecer a la hermandad Goldman imprime carácter, como el sacerdocio, se es Goldman para siempre.

Marc Roche en su libro "El Banco: Cómo Goldman Sachs dirige el mundo"  califica a sus trabajadores “monjes banqueros”.
Roche, afirma que G. S. dispone de asesores que conocen muy bien los engranajes del Estado, en particular ex comisarios europeos y ex gobernadores de bancos centrales, “lo que les permite anticipar las decisiones de los poderes públicos de ambos lados del Atlántico, consiguiendo información fiable tanto para sus operaciones de trading como para su gestión del patrimonio”.

"Goldman teje una red política donde recluta a antiguos banqueros centrales, a políticos, gente que sabe cómo se privatiza en un país, que tiene conocimiento de los secretos de la política…”.

Goldman Sachs siempre ha dicho que sus ex altos cargos acaban ocupando puestos de poder en las Administraciones Públicas y en los organismos supervisores porque son empleados brillantes, los más inteligentes y los más comprometidos con su trabajo. Sin embargo, la leyenda negra del banco indica que en realidad ha logrado colocar a personas afines a su causa para beneficiar a la entidad. “El que trabaja en Goldman Sachs nunca deja de ser un hombre de Goldman Sachs”.

Greg Smith, jefe entonces de la división de negocio de productos derivados de Goldman Sachs US para Europa, Oriente Medio y África  publicó una carta de dimisión cuestionado la ética de la corporación en The New York Times, denunciaba  un entorno "tóxico y destructivo" en el cual "los intereses de los clientes se dejaban continuamente de lado", los ejecutivos superiores describían a los clientes como "teleñecos" (muppets) y los colegas hablaban impertérritos de "esquilmar" a los clientes. Más tarde, en 2012, Smith publicó un libro titulado "Why I left Goldman Sachs".

Nicolas Sarkis, antiguo ‘trader’ de Goldman Sachs y actualmente director de una firma de consultoría financiera, explicó que, en su primer día de trabajo en este banco de inversión, uno de los principales a nivel mundial, “mi vecino en la sala de mercados, un treintañero, se desplomó súbitamente víctima de una infarto. Mis nuevos colegas no se inmutaron”.

En 2012 tras dos años de investigación, una comisión del Senado de EEUU formada por miembros de los dos grandes partidos del país –los demócratas y los republicanos- ha concluido que uno de los grandes gigantes de Wall Street, Goldman Sachs, se benefició de la crisis apostando contra el mercado de las hipotecas subprime, que fueron el detonante de la catástrofe que afectó a otro gran banco: Lehman Brothers, ya quebrado.

Según el informe publicado tras concluir el proceso, el Subcomité Permanente del Senado para Investigaciones acudió al Departamento de Justicia y a la Comisión del Mercado de Valores (SEC) para presentar cargos criminales contra los directivos de la entidad, entre los que se encontraría el consejero delegado de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein. No fue imputado. A los dioses y a los reyes nunca se les imputa.

Car Levin, senador demócrata del estado de Michigan y uno de los directores de la investigación, ha dicho que la directiva de Goldman Sachs ocultó información a sus inversores, adoptó estrategias arriesgadas sin supervisión alguna y, además, engañó al Congreso al ser preguntado, previamente, por su rol en la crisis de las hipotecas subprime. Tom Coburn, senador republicano por el estado de Oklahoma y otro de los encargados de llevar a cabo el proceso, ha declarado que la investigación “deja en evidencia sin ninguna duda la clase de ética que tienen algunas de nuestras instituciones financieras”.
Goldman Sachs ha sido multada (los delitos de los poderosos parece que solo se saldan con multas) pagará una multa de 5.000 millones de dólares por la crisis 'subprime'

En Europa, la nómina de ex altos cargos del banco en tareas de gobierno también es amplia. Además de Mario Draghi, José Manuel Durao Barroso, Mario Monti, Lucas Papademos (que participó junto a Goldman Sachs en el fraude de las cuentas públicas helenas), el ex vicegobernador del Banco de Portugal, Antonio Borges, o el ex consejero del BCE Otmar Issing, entre otros.

Goldman Sachs en EEUU ha colocado a sus ejecutivos tanto en Gobiernos demócratas como republicanos.
Henry Paulson, quien llegó a Secretario del Estado en 2005 tras haber sido presidente de Goldman Sachs y Sidney Weinberg, que fue con  Franklin D. Roosevelt encargado de implantar el famoso New Deal, son los otros secretarios del Tesoro que provienen de Goldman Sachs.

Durante la pasada campaña electoral, Donald Trump prometió reducir la influencia política de las instituciones financieras, acusó a los capos de los fondos de alto riesgo de “salirse con la suya” por pagar pocos impuestos y vinculó a sus rivales políticos con Goldman Sachs para presentarlos como títeres de la banca. “Wall Street nos ha causado tremendos problemas”, dijo en un mitin en Iowa.

Aunque Blankfein, el CEO de Goldman  apoyó la candidatura presidencial de la candidata demócrata Hillary Clinton en los últimos comicios, Trump ha nombrado a antiguos directivos de G.S. Se trata del secretario de Tesoro, Steve Mnuchin; el jefe de estrategia, Steve Bannon, y de Gary Cohn, que era jefe de operaciones de la firma hasta hace unas semanas y fue elegido por Trump para dirigir el Consejo Nacional Económico...Y como presidente de la Comisión del Mercado de Valores ha puesto a Jay Clayton, un abogado de fondos buitre, firmas de capital riesgo y bancos como G. S. 

No solo ha nombrado a los hombres de Goldman Sachs, Trump ha firmado un decreto  que llevaban tiempo reclamando la industria financiera y sus aliados republicanos en el Congreso.  El decreto le encarga al Tesoro que reescriba las reglas de la ley Dodd-Frank, la reforma impulsada por la Administración Obama que se convirtió en ley en el 2010 y que protege a los consumidores.
Esa legislación obligó a los bancos a aumentar sus reservas de capital, redujo los márgenes para que especulen con el dinero de sus clientes y reforzó los mecanismos de supervisión.

 “Queremos deshacer buena parte de Dodd-Frank porque, francamente, yo tengo muchos amigos que tenían buenos negocios, pero no pueden conseguir créditos”, dijo el presidente tras reunirse por la mañana con varios titanes empresariales. “No consiguen dinero porque los bancos no les prestan por las reglas y regulaciones de Dodd-Frank”.

Steven Mnuchin nombrado secretario  del Tesoro,  fue jefe financiero de la campaña de Trump y trabajó para Goldman Sachs. El financiero, hoy de 53 años, dio el salto del mundo de la banca al de Hollywood, donde produjo películas como Avatar, American Sniper y The Lego Movie. Ha estado muy vinculado a Trump tanto durante el proceso electoral como en las gestiones para formar el futuro gobierno. Mnuchin ha sido criticado por dirigir OneWest, un banco californiano que ejecutó 36.000 hipotecas durante la crisis en EE UU. Cuando él y sus socios vendieron el banco el año pasado obtuvieron un beneficio de 1.500 millones de dólares.
Su secretario del Tesoro es Steve Mnuchin, quien trabajó durante 17 años para el “gigantesco calamar vampiro”, como se conoce al viejo banco de inversión, y se hizo todavía más rico comprando de saldo y con subvención estatal una de las empresas protagonistas del fraude de las hipotecas basura.

El nombramiento de Mnuchin  ha sido criticado por la influyente senadora demócrata Elizabeth Warren, que ha llamado a Mnuchin "Forrest Gump". "Steven Mnuchin es el Forrest Gump de la crisis financiera, se las arregló para tomar parte en todas las peores prácticas de Wall Street", dijo Warren. "Su nombramiento debería causar escalofríos a cada estadounidense que ha sido golpeado por la crisis", agregó. "Es la última prueba de que Trump no tiene intenciones de limpiar el pantano (en referencia a una frase del presidente electo sobre acabar con la corrupción) y en cambio tiene todas las intenciones de aprovechar Washington para beneficiarse y beneficiar a sus amigos".

 Lo que no  se esperaba es que encargara a la misma industria a la que acusó de “robar a los trabajadores” de formular el nuevo marco regulatorio.
“Encargar a Goldman Sachs que escriba las reglas de nuestra economía es una terrible idea”, manifestó la directora de Americans for Financial Reform, Lisa Donner. “Trump ha traicionado sus promesas de campaña”.

Desde las elecciones, el 8 de noviembre, los bancos acumulaban una revalorización del 25% gracias a la expectativa de menos regulación. Las acciones del gigante Goldman Sachs, el banco del que proceden altos cargos del Gobierno de Trump, se ha disparado un 29% desde entonces.

La Hidra como algunos llaman a Goldman Sachs, sigue metiendo sus cabezas en los gobiernos e instituciones. Se vote a quien se vote, gane quien gane, siempre gana Goldman Sachs.

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