lunes, 31 de mayo de 2010
Increíble pero cierto
Veinte gestores de "hedge funds" ganan lo mismo que 240.000 maestros. Leído en el artículo publicado en las páginas salmón de El País de 30 de mayo de 2010, firmado por Juan José González Ortiz.
Las eléctricas
A oscuras acabaremos todos. Martín Gallego Málaga que fue secretario general de la Energía entre 1982 y 1986, o sea, sabe de lo que habla, explica en este artículo el por qué de la voracidad de las empresas eléctricas en este momento.
Tan patético como la realidad
He leído este artículo de Mariluz Ferreiro y describe dramáticamente lo que está pasando.
Son solo dibujos. Una pequeña película que palpita en la pantalla. Un viaje atolondrado. Un corto canadiense. Su título, El tren de la locura .
Las imágenes se agitan a ritmo de jazz y del traqueteo de un tren a vapor. La locomotora, el vagón de primera clase, el de segunda o tercera... Poderosos y humildes diferenciados por la vestimenta, separados por compartimentos, pero unidos en el trayecto.
Se respira en los trazos la alegre velocidad del paseo mecánico por la senda de raíles. Pero al terreno, siempre traidor, le sale una gran joroba. El pobre tren intenta trepar. No puede. Poca potencia para tanta carga a sus espaldas. Se aplica el más madera de los hermanos Marx. Los ricos, de elegante negro y con sombreros de copa, lanzan billetes desde la parte delantera a los pobres para que estos conviertan su equipaje en combustible. El fuego devora primero gorros y maletas. Vuela rauda hacia las llamas hasta la ropa interior.
Y, cuando solo quedan los cuerpos de los desnudos viajeros sobre el suelo desnudo, los poderosos deciden prescindir del lastre y sueltan el vagón de los desheredados. Pero antes recuperan la saca con el dinero que amablemente habían donado a sus incautas víctimas, carne de caldera. Después de esta operación quirúrgica y necesaria, el tren respira aliviado y encuentra arrestos para ascender la amenazante colina.
Prosigue la feliz aventura, pues, para unos pocos privilegiados. Pero el tren, ya solo con sus más ilustres pasajeros, acaba descarrilando, convirtiéndose en un garabato negro en el horizonte. El tragicómico final es una licencia del autor, Cordell Barker, que demuestra lo evidente. Que se trata de ficción animada en la que no cunde el desánimo. Que en la vida real siempre queda algún pez gordo que eruta con satisfacción durante la crisis después de haberse zampado las vacas gordas. Que solo son dibujos.
Son solo dibujos. Una pequeña película que palpita en la pantalla. Un viaje atolondrado. Un corto canadiense. Su título, El tren de la locura .
Las imágenes se agitan a ritmo de jazz y del traqueteo de un tren a vapor. La locomotora, el vagón de primera clase, el de segunda o tercera... Poderosos y humildes diferenciados por la vestimenta, separados por compartimentos, pero unidos en el trayecto.
Se respira en los trazos la alegre velocidad del paseo mecánico por la senda de raíles. Pero al terreno, siempre traidor, le sale una gran joroba. El pobre tren intenta trepar. No puede. Poca potencia para tanta carga a sus espaldas. Se aplica el más madera de los hermanos Marx. Los ricos, de elegante negro y con sombreros de copa, lanzan billetes desde la parte delantera a los pobres para que estos conviertan su equipaje en combustible. El fuego devora primero gorros y maletas. Vuela rauda hacia las llamas hasta la ropa interior.
Y, cuando solo quedan los cuerpos de los desnudos viajeros sobre el suelo desnudo, los poderosos deciden prescindir del lastre y sueltan el vagón de los desheredados. Pero antes recuperan la saca con el dinero que amablemente habían donado a sus incautas víctimas, carne de caldera. Después de esta operación quirúrgica y necesaria, el tren respira aliviado y encuentra arrestos para ascender la amenazante colina.
Prosigue la feliz aventura, pues, para unos pocos privilegiados. Pero el tren, ya solo con sus más ilustres pasajeros, acaba descarrilando, convirtiéndose en un garabato negro en el horizonte. El tragicómico final es una licencia del autor, Cordell Barker, que demuestra lo evidente. Que se trata de ficción animada en la que no cunde el desánimo. Que en la vida real siempre queda algún pez gordo que eruta con satisfacción durante la crisis después de haberse zampado las vacas gordas. Que solo son dibujos.
jueves, 27 de mayo de 2010
Sospechas
Resulta tremendamente sospechoso que el FMI, no recomiende que se persiga el fraude fiscal, no censure el injusto sistema impositivo, no aliente a recuperar el impuesto sobre el patrimonio, pase por alto la acumulación de la riqueza que se produjo en la última década, no mencione para nada los abusos de la banca. Resulta también muy sospechoso, que sirva como presidente una persona de derechas, tanto como otra etiquetada de izquierdas.
Tiene Razón Almudena Grandes, cuando dice que sus amigos argentinos, están haciendo una colecta para lo que pueda suceder aquí, ya que ellos cumplieron a pié juntillas las recomendaciones del FMI, hasta que acabaron en “el Corralito” y se cargaron a la clase media, lo que entre otras consecuencias fue que Benetton pudo comprar media Pampa. Estamos solo en el principio.
Lo peor que a los responsables los juzgará solo la Historia, antes era Dios, pero desde luego ningún tribunal, ni tampoco hay premio para los que lo vemos venir. Se aprovechan de que el pueblo no leyó el libro de Jean Ziegler “los nuevos amos de mundo”, en donde en palabras suyas ”los especuladores…son depredadores ,…que disponen de fieles mercenarios en el seno de la OMC, BM, FMI”. Y a esos es a quien obedecemos con la fe del carbonero. Por cierto, el autor del libro fue profesor en la Sorbona, Grenoble, Berna y Ginebra y en el momento de escribirlo era comisionado especial de la ONU para el derecho a la alimentación.
Publicado en La Voz de Galicia 26 de mayo de 2010
Tiene Razón Almudena Grandes, cuando dice que sus amigos argentinos, están haciendo una colecta para lo que pueda suceder aquí, ya que ellos cumplieron a pié juntillas las recomendaciones del FMI, hasta que acabaron en “el Corralito” y se cargaron a la clase media, lo que entre otras consecuencias fue que Benetton pudo comprar media Pampa. Estamos solo en el principio.
Lo peor que a los responsables los juzgará solo la Historia, antes era Dios, pero desde luego ningún tribunal, ni tampoco hay premio para los que lo vemos venir. Se aprovechan de que el pueblo no leyó el libro de Jean Ziegler “los nuevos amos de mundo”, en donde en palabras suyas ”los especuladores…son depredadores ,…que disponen de fieles mercenarios en el seno de la OMC, BM, FMI”. Y a esos es a quien obedecemos con la fe del carbonero. Por cierto, el autor del libro fue profesor en la Sorbona, Grenoble, Berna y Ginebra y en el momento de escribirlo era comisionado especial de la ONU para el derecho a la alimentación.
Publicado en La Voz de Galicia 26 de mayo de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
Comer la cebolla
Realmente es increíble como logran eso que mis alumnos llaman “comer la cebolla”.
Los “sabios” (si lo son tanto, ¿porque no evitaron la crisis?) y representantes del capital, más el aparato del partido en el gobierno se ponen a trabajar para explicar que no quedaba otra salida más que recortar el salario de funcionarios y congelar las pensiones (por cierto al mismo tiempo, inyectan dinero a Caja Sur, sin exigir que se le bajen los salarios a los ejecutivos).
Como sigan haciéndolo tan bien, no van a necesitar más recortes, sino que acabaremos haciendo donaciones voluntarias por el bien del país, o sea de la banca, de las multinacionales, así como de sus escuderos: los políticos. Nos intentan convencer con los mismos argumentos de aquel, que después de matar a alguien afirma: “no me dejó otra salida, lo tuve que hacer”.
Así que hay que alegrarse, porque gracias a nosotros se va a seguir manteniendo “la Forbeslandia” que son los que están detrás de lo que se denomina mercado.
Publicado por La Voz de Galicia el 25 de mayo de 2010
Los “sabios” (si lo son tanto, ¿porque no evitaron la crisis?) y representantes del capital, más el aparato del partido en el gobierno se ponen a trabajar para explicar que no quedaba otra salida más que recortar el salario de funcionarios y congelar las pensiones (por cierto al mismo tiempo, inyectan dinero a Caja Sur, sin exigir que se le bajen los salarios a los ejecutivos).
Como sigan haciéndolo tan bien, no van a necesitar más recortes, sino que acabaremos haciendo donaciones voluntarias por el bien del país, o sea de la banca, de las multinacionales, así como de sus escuderos: los políticos. Nos intentan convencer con los mismos argumentos de aquel, que después de matar a alguien afirma: “no me dejó otra salida, lo tuve que hacer”.
Así que hay que alegrarse, porque gracias a nosotros se va a seguir manteniendo “la Forbeslandia” que son los que están detrás de lo que se denomina mercado.
Publicado por La Voz de Galicia el 25 de mayo de 2010
viernes, 21 de mayo de 2010
Beneficios y sacrificios
Las mismas empresas eléctricas que se han apresurado a celebrar la congelación de las pensiones y la rebaja del salario de los funcionarios e insisten en la reforma laboral, apelan a la inseguridad jurídica, ante los recortes previstos a las primas a las energías renovables y ya han puesto a trabajar a sus servicios jurídicos: ”por cambiar las reglas del juego en la mitad del partido”. !Tiene delito! ¿No desean que nos las cambien a los ciudadanos de a pie?.
Lo que nos recortan, lo reclaman en forma de subvenciones y encima a los ejecutivos ni tocarles un euro de sus emolumentos, (no parece apropiado llamarles salarios), como son empresas privadas… Tal y como están las cosas, ya no hay ni clases sociales, sino tan solo dos grupos: Los de los beneficios y los de los sacrificios. La moneda cae siempre del mismo lado, porque la tiran ellos.
Publicado en La Voz de Galicia y El Pais, 21 de mayo de 2010
Lo que nos recortan, lo reclaman en forma de subvenciones y encima a los ejecutivos ni tocarles un euro de sus emolumentos, (no parece apropiado llamarles salarios), como son empresas privadas… Tal y como están las cosas, ya no hay ni clases sociales, sino tan solo dos grupos: Los de los beneficios y los de los sacrificios. La moneda cae siempre del mismo lado, porque la tiran ellos.
Publicado en La Voz de Galicia y El Pais, 21 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)