Mostrando entradas con la etiqueta Lewis F. Powell. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lewis F. Powell. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de marzo de 2014

Neoliberalismo y prepotencia empresarial



El “memorando confidencial” de Lewis F. Powell (1971), o del acta de nacimiento del neoliberalismo organizado
Redactado en 1971 por el futuro miembro del Tribunal Supremo de Estados Unidos, Lewis F. Powell, para la Cámara de Comercio de ese país. Se trata de un documento cuya importancia han remarcado los historiadores de la Guerra Fría y del neoliberalismo de todo el mundo (por poner un ejemplo cercano, lo ha hecho Josep Fontana en su último libro Por el bien del imperio), en tanto que fue el primer texto que insistía en la necesidad de que los empresarios americanos (y, por ende, occidentales) organizaran una potente contraofensiva económica, política y cultural que restableciera un dominio de clase debilitado después de treinta años de keynesianismo social y conquistas sindicales.

Desde un punto de vista teórico, el neoliberalismo se gestó a partir de los años cuarenta alrededor de la Mont Pelery Society, aglutinada alrededor del economista austriaco Friedrich von Hayek. Sin embargo, su eficacia política comenzó a hacerse notar tan sólo en la década de los setenta, a través de la influencia académica ejercida por Milton Friedman y del protagonismo que, poco a poco, cobraron figuras como Ronald Reagan y Margaret Thatcher.

Responsabilidades de los ejecutivos empresariales
¿Qué es lo que hay que hacer exactamente? Lo primero, lo más esencial —y un prerrequisito para una acción efectiva— es que los hombres de negocios adopten esta cuestión como la primera responsabilidad de la gestión corporativa, la necesidad primordial de darse cuenta de que el problema último es la propia supervivencia; supervivencia de lo que denominamos sistema de libre empresa, con todo lo que significa para el progreso de los Estados Unidos y la libertad de nuestra gente.  Para que nuestro sistema sobreviva, la alta dirección debe preocuparse también de proteger la propia pervivencia del sistema. Esto comporta mucho más que un mayor énfasis en “relaciones públicas” o “asuntos gubernamentales”, dos áreas en las que las empresas han invertido hasta ahora sumas sustanciales.
Un primer paso significativo para cada empresa podría ser la designación de un vicepresidente ejecutivo cuya responsabilidad fuera la de contrarrestar los ataques al sistema de empresa.

Posible papel de la Cámara de Comercio
Pero la actividad independiente y la coordinación realizada por cada empresa, por importante que sea, no será suficiente. La fuerza reside en la organización, en la planificación cuidadosa e implementación a largo plazo, en la consistencia de la acción a lo largo de un número indefinido de años, en la escala de los recursos disponibles sólo mediante el esfuerzo conjunto y en el poder político disponible sólo a través de la unidad de acción y de las organizaciones nacionales.

La Universidad
El asalto al sistema de empresa no se montó en pocos meses. Ha evolucionado gradualmente a lo largo de las pasadas dos décadas, apenas perceptible en sus orígenes y beneficiándose de un gradualismo que provocaba poca conciencia de la acción y mucho menos alguna reacción real.

¿Qué se puede hacer con el campus?
La responsabilidad última de la integridad intelectual en el campus debe permanecer en las administraciones y el cuerpo docente de nuestras universidades. Sin embargo, organizaciones como la Cámara pueden ayudar y activar el cambio constructivo de muchas maneras, incluyendo las siguientes:

Plantilla de académicos
La Cámara debe considerar el establecimiento de un equipo de académicos altamente cualificados en las ciencias sociales que sí crean en el sistema. Debería incluir varios académicos de reputación nacional cuya firma fuera muy respetada, incluso cuando se está en desacuerdo con ella.

Escuelas de graduados de negocios
La Cámara debería disfrutar de un especial entendimiento con las cada vez más influyentes escuelas de negocios. Mucho de lo que se ha propuesto más arriba también vale para dichas escuelas. ¿No debería la Cámara solicitar también cursos específicos en dichas escuelas que se ocuparan de todo el alcance de la cuestión abordada en este memorándum? Esto es ahora formación esencial para los ejecutivos del futuro.

Televisión
Las cadenas de televisión nacionales deberían ser observadas minuciosamente de la misma manera que los libros de texto deberían mantenerse bajo vigilancia constante. Esto vale no sólo para a los llamados programas educativos (como por ejemplo, “Selling of the Pentagon”), sino también para los “análisis de actualidad” diarios, que tan a menudo incluyen la clase más insidiosa de críticas al sistema empresarial.

Muy recomendable leer artículo completo
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=158701

Enlace relacionado.
http://www.elespectador.com/noticias/educacion/el-neoliberalismo-tomo-asalto-universidades-noam-chomsk-articulo-480438