Recibo un correo en el que me informan del rumor de que la Xunta de Galicia pretende otorgar la concesión de las cafeterías escolares a una sola empresa. Lamentablemente, me parece creíble, ya que iría en la línea de monopolización de servicios público-privados de la que ya tenemos ejemplos, con los abuelos y Geriatros.
Sería penoso, de llevarse a cabo esta iniciativa, ver como muchas familias, ligadas a las poblaciones en donde se encuentran los centros y que obtienen su sustento de la gestión de esas cafeterías, ven que su pequeño negocio es usurpado por una empresa, muchas veces, creada exprofeso para hacerse con ese negocio y generalmente dirigida por personas con muy buenos contactos. De esta forma, una vez más el pequeño beneficio de muchos, se concentra y se convierte en el gran beneficio de una sola empresa, que a la larga, acumula poder y utiliza esa posición de monopolio para negociar la concesión a su favor frente a esa Administración que un día la contrató.
Buen ejemplo de todo esto lo tenemos en las cafeterías de los aeropuertos gestionadas por ALDEASA, empresa presidida por Javier Gómez-Navarro, quien fuera Ministro de Comercio y Turismo entre 1993 y 1996. El Señor Gómez-Navarro, beneficiado por una concesión administrativa, presidió en su día también viajes Marsans y el Consejo Superior de Cámaras de Comercio, y cuando la empresa tenía problemas, solicitaba que la Administración los solucionara. Y es que este es el juego neoliberal, el negocio cuando va bien es para mí, y cuando va mal, que lo resuelva el Estado.