jueves, 23 de julio de 2015

Asch, el conformismo y la manipulación de la realidad

Solomon Asch  realizó una serie de experimentos para comprender el conformismo, es decir como el grupo influye en el cambio de opinión del individuo.

En uno de ellos mostraba 3 líneas de diferentes tamaños en el lado derecho y otra en el lado izquierdo



Salta a la vista que la línea de la izquierda tiene el mismo tamaño que la C .

El experimento consistía en formar grupos de 7 a 9 estudiantes, del grupo de participantes, todos excepto uno, eran cómplices del experimentador, la mayoría de los cómplices da una respuesta incorrecta deliberadamente. Afirman que la longitud de la línea de la izquierda coincide con la longitud de A, así que cuando llega el turno al alumno objeto del experimento, se pliega y dice la A  un 35% de los casos. 

 Si los alumnos cómplices están ausentes entonces el alumno objeto de experimento, da la respuesta correcta la mayoría de las veces.

¿Por qué la gente se deja influir por lo que dicen los demás a pesar de no compartirlo de entrada? 

La respuesta es múltiple, a la mayoría de personas les gusta estar en lo cierto y les parece que el coincidir con la mayoría se lo asegura. 
Otra razón sería que aunque estuviesen convencidas de que la respuesta que han escuchado a la mayoría no es la correcta, no quieren quedar por bichos raros y se pliegan, solo los que tienen mucha seguridad en si mismos pueden atreverse a decir una respuesta que contradiga a la mayoría. Por ejemplo el campeón del mundo de "medir a ojo" si lo hubiere, no cambiaría su respuesta.

El bipartidismo tras las últimas elecciones entró en pánico y con la prensa al servicio del poder como amplificador están señalando "la raya equivocada". Los nuevos gobiernos se pliegan frente a los ataques de la prensa orgánica y de los viejos políticos de la política vieja.
Lo hemos visto con el caso Zapata, que ocupó las portadas de la prensa, ésa que ni un párrafo le dedicó a los insultos del alcalde de Villares del Saz a Cristina Maestre.

Los mismos medios fueron a degüello contra la iniciativa de Manuela Carmena de la creación de la página web V.O. del Ayuntamiento de Madrid  para rectificaciones y matizaciones sobre noticias aparecidas en medios de comunicación.

La acusaron de Bolivariana y todos esos topicazos que utilizan el PP, el PSOE y esos plumillas que más que periodistas parecen jefes de gabinete de prensa de los partidos.

El PP madrileño asegura que es “un ataque a la libertad de expresión y de prensa”, y la comparó con 1984, de George Orwell.

En la misma línea que el PP, La presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, Elsa González, manifestó que  esta iniciativa no respeta la libertad de información y tiene “cierta sombra de censura”.

Lo que no sabían muchos es que la U.E. tiene una página similar  

Miedo tenían los periodistas cortesanos que saliesen sus nombres con sus mentiras, así que una vez más la alcaldesa se plegó, mantendrá la web, pero no señalará periodistas. La manipulación ideológica es tan brutal que a este hecho que se puede considerar como recular, El País lo considera "maniobrar" 

Enlace recomendado
                                                                Ejemplo de "antipodemismo"
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2015/07/16/alo-manuela-alo-pablo-ministerio-verdad/0003_201507G16P12996.htm

  

6 comentarios:

  1. Muy interesante el artículo. De todos modos la propia Carmena tiene un historial de sonoras incongruencias (o que lo son para alguien que la quiera considerar de izquierda, si realmente lo fuere),
    La figura del periodista es otro mito de nuestra sociedad, se les considera personas independientes que defienden la libertad de expresión, cuando la realidad es bien diferente y la mayoría de ellos escriben bajo encargo. Es decir, están en el bolsillo de otros a su servicio.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Mikel. Tienes razón la mayoría de periodistas son mercenarios al servicio de los grandes poderes.
      Un saludo.

      Eliminar
  2. Muchas gracias Félix. Qué honor viniendo de un periodista de verdad.
    Un abrazo¡¡

    ResponderEliminar
  3. Hay que entender un par de cosas respecto de la página de MadridVO.
    Primero, que le revienta la primicia a los medios, y segundo, que corrige la información suministrada por los mismos.
    Que los medios manipulan la información, y en muchos casos la vuelcan al público de manera sesgada no es algo que nos vaya a sorprender.
    Que un organismo emita una nota de prensa para corregir una información y que los medios la escondan en la sección de anuncios, tampoco nos sorprendería a estas alturas.
    Siempre y cuando el canal utilizado para divulgar la información ( y las correciones oportunas llegado el caso) sea el medio de comunicación, es asumible equivocarse y ser corregido, ya que el medio no deja de ser un mero intermediario y cobra por su intermediación, vía venta directa o bien vía publicidad insertada.
    El caso es que MadridVO se salta el protocolo.
    La información sale de la fuente y va directa al consumidor de dicha información, con lo cual, el intermediario es prescindible.
    Es por ello que los medios de comunicación han dado rienda suelta a la pataleta, se declararon ofendidos y buscaron encauzar las aguas para que éstas vuelvan a pasar por debajo de su molino.
    La inserción de las notas de prensa emitidas por las distintas Administraciones son obligadas, pero la norma no indica cuando ni cómo ni dónde. Ya se apaña el medio para "colarlas" sin que se note demasiado.
    ¿Cuántas veces hemos visto una nota de prensa literal sin modificación alguna en la portada de ningún medio? Ni tan siquiera por orden judicial.
    Esto me trae a la memoria la "manipulación" de El Mundo a raíz de los atentados del 11-M del 2004.
    Para los medios de comunicación, una noticia es una noticia. Lo importante es vender noticias. La verdad es la noticia final. Y esa también la venden.
    Un cordial saludo desde el Orzán.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es paisano. Gracias por la visita.
      Un saludo

      Eliminar