sábado, 8 de mayo de 2010

Tolerancia cero

El diputado que provocó un accidente cuando conducía con una elevada tasa de alcohol en sangre, al trascender la noticia, anunció su dimisión de la Comisión de Seguridad Vial a la que pertenecía. Por cierto, Olabarría, presidente de dicha comisión, manifestó que su participación no era muy activa y casi ni se había enterado que formaba parte de lla. ahora bien, permanece como diputado y continúa siendo vocal de la comisión de Igualdad.
Este incidente, salvando las distancias, me evocó otro que se produjo en los albores de la democracia. Un diputado canario, si no recuerdo mal, había sustraído un pijama en unos almacenes de Londres e inmediatamente fue obligado a entregar su acta. Y es que entonces éramos más puros. Con la tolerancia que estamos adquiriendo hacia los desmanes de la casta política, a aquel pobre hombre que entonces arruinó su carrera, hoy le bastaría con devolverlo.
Entonces teníamos grandes expectativas y confiábamos en que el comportamiento de los políticos fuese ejemplar. En cambio, hoy admitimos con resignación comportamientos indignos ¡Qué pena!

Publicado en El Pais, 2 de marzo de 2010

Privilegios

Para mala suerte la de los señores diputados, que se tienen que incorporar al tajo justo una semana antes del carnaval: para colmo, como bien nos aclaró el señor Bono, ni siquiera se pueden considerar vacaciones los 47 días que no aparecieron por el Parlamento, sino que este tiempo es simplemente "un periodo de intersesiones", y ahora hasta junio, a la dura tarea parlamentaria, encima a pesar de que julio y agosto también son inhábiles, nada de vacaciones, ya que de nuevo es otro "periodo de intersesiones" y en septiembre, otra vez a mortificarse y dejarse la piel. Curiosamente, este duro calendario laboral, como las pensiones, los salarios, pluses, dietas, etcétera, lo defiende todo el arco parlamentario sin fisuras, no hay discrepancia como en las cajas o la reforma laboral.
Que nadie piense que todo esto sean privilegios, el presidente del Senado lo explicó muy bien, son excepcionalidades. Así que, si en el siglo XVIII hubo una revolución para eliminar los privilegios, urge una metamorfosis para eliminar las excepcionalidades.

Publicado en El Pais, 12 de febrero de 2010

Y la banca, de "rositas"...

Ahora el gobierno está dispuesto a tomar medidas impopulares para que la crisis, una vez más, la paguen los trabajadores; y la banca, con todos sus usos y abusos, salga "de rositas".

Para contrarrestar esto y demostrar que está con los débiles, apunta sus dardos a los controladores aéreos, el chivo expiatorio en este caso, y los presentan como los malos de la película. De ellos se puede hablar mal y decir lo que ganan; de la banca, sus salarios y sus atropellos, no, porque es antipatriota. No es casual esta identificación banca con Estado.

Vaya por delante que no conozco a ningún controlador, pero es muy fácil ora atacarlos a ellos, ora a los jueces haciendo pública alguna sentencia totalmente marciana. Pero silencio con los swaps y demás productos financieros, por llamarlos de algún modo, sospechosos hasta para el Defensor del Pueblo.

Como primero demonizaron a los controladores, ahora es muy fácil cuadrarlos a golpe de decreto ley: carnaza para el pueblo. Pero mañana puede ocurrir con los empleados de Renfe, y pasado con los de Justicia. Como decía el verso de Brecht: "Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde".

Publicado en La Voz de Galicia 7 de febrero de 2010

¡Todo por la banca!

No acierto a comprender por qué nos quieren hacer trabajar hasta los 67 años, con la tremenda bolsa de parados que tenemos. Cómo es posible que tengamos que cotizar dos años más para acabar sufragando subsidios de parados de larga duración. Esto sería una buena propuesta con pleno empleo.
La única explicación lógica es de nuevo beneficiar a la banca a golpe de BOE, esta vez de un modo sutil. Todas las leyes ministeriales que competen a la banca y a las empresas energéticas perjudican siempre al sufrido ciudadano ya exangüe. Me explico: cuando los ciudadanos suscribieron planes de pensiones, se podían rescatar a los 60, luego el Gobierno legisló que se podrían rescatar a la edad de jubilación ... Si no se puede hacer hasta los 67, son dos añitos que se embolsa la banca, y por esa nadería, todos a trabajar.
Ahí está la clave ¡Todo por la banca! Ahora bien, esto le puede costar perder las elecciones, como se las hizo perder al bipartito el Gaiás y Reganosa.

Publicado en La Voz de Galicia, 3 de febrero de 2010

Desechos nucleares

Como en la popular canción "fin de la primera parte, ahora vien la segunda que es la más interesante ...", ya llegó la hora. Los residuos nucleares, ¿qué hacemos con ellos? Primero, donde situamos las centrales, y ahora, los desechos.
Tristemente, siempre hay algún pueblo que se preste a recibirlos, y más en época de crisis, con este capitalismo salvaje o salvaje capitalismo que nos corroe. Todo por la pasta, al igual que los hambrientos del Tercer Mundo venden un riñón. Es la maravillosa libertad de elección de los pobres (nótese que antes se llamaban oprimidos o explotados).
Por el momento, Marbella no se postula. Ante todo esto, ahí va mi propuesta: que se entierren en los jardines de las casas de los miembros que integran la Comisión Nacional de la Energía partidarios de las nucleares y de algún que otro ministro; si así fuese, se lo pensarían dos veces. Mientras los beneficios vayan para mí y los residuos para tí, es muy fácil hablar de energía y modernidad.

Publicado en La Voz de Galicia, 28 enero de 2010

El plus de altos cargos

Estoy totalmente a favor de que los ex altos cargos cobren ese dichoso plus al volver al funcionariado. Hay que ser comprensivos, tienen que abandonar la política, tocaron el cielo con la mano, tuvieron poder sobre nuestras vidas, pudieron decidir sus salarios y vuelven a la vida gris de funcionario como cualquier mortal. Lo que les puede librar de la depresión es la alegría de cobrar unos mil doscientos euros más que los demás por el mismo trabajo, eso ya los individualiza. Además son muy pocos y, o son gafes, o los pobres no se han sabido mover, porque si no, cómo se explica que la mayoría de los políticos, las viejas glorias, los incombustibles, acaben trabajando en Europa, de comisarios o parlamentarios, o en otros cargos en organismos de la ONU.

Publicado en La Voz de Galicia, 15 de diciembre de 2009

Maldita endogamia

Si mi marido fuese Montilla, como no me tengo por florero, probablemente acumularía unos trece cargos, más o menos.
Si mi marido fuese Kirchner, tal vez acabaría siendo presidenta, aunque tal y como soy, sin bótox.
Si mi marido fuese el dueño de un banco, a lo mejor lo acababa dirigiendo yo, porque valdría mucho. Si mi marido fuese un gran empresario, es casi seguro que presidiría su fundación.

En fin, si mi marido fuese un gan filántropo (eufemismo de poderoso), ya que el término quiere decir que reparte migajas, yo estaría siempre al lado de los pobres, sería muy sencilla, me nombrarían doctora honoris causa multitud de universidades y acumularía medallas y cruces del mérito, etcétera.

No sé como lo logran, pero una ley como la de paridad, aparentemente democratizadora, vuelve a favorecer a la casta instaurada en el poder.
Esta situación solo se arreglaría con una ley de paridad que vetase a los/las consortes, así tendríamos más boletos las mujeres de a pie (y créanme que las hay muy competentes) y se repartiría un poco más el poder, evitando esta maldita endogamia.

Publicada en La Voz de Galicia 17 de noviembre de 2009