viernes, 14 de septiembre de 2018

Vargas Llosa, Mauricio Rojas, liberales





















Cada dos domingos en El País, Vargas Llosa tiene reservada una página, de las primeras y a la derecha, para que sea más visible. Desde su púlpito, que se denomina Piedra de toque (en alusión a la piedra que se utiliza para conocer la pureza de un material), nos suele ir desgranando su ideología neoliberal, llegó a denominar a Esperanza Aguirre la Juana de Arco liberal. Cada vez los hechos van dejando más al descubierto a los neoliberales y su credo.

Sus artículos los leo con la misma distancia que pongo al ojear la revista Atalaya de los Testigos de Jehova, escribir bien, no significa ser veraz.


En su último artículo, Vargas Llosa se marca una encendida defensa de Mauricio Rojas, nombrado el pasado 9 de agosto ministro de Cultura de Chile por Sebastián Piñera y que el 13 del mismo mes tuvo que dimitir, cuando saltó a la opinión pública su crítica al Museo de la Memoria en el libro "Diálogo de Conversos" (2015) que realizó con Roberto Ampuero.

Más que un museo, se trata de un montaje cuyo propósito (…) Es un uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional que a tantos nos tocó tan dura y directamente”.

En 2016, Rojas,  sostuvo en un programa de CNN en Español que "ése es un museo de la izquierda, para contar una versión falsa de la historia de Chile".

Estas manifestaciones, le costaron el puesto de ministro. Así que su amigo Mario, salió en su defensa y para ello culpó a la izquierda chilena a la que acusó de seguir "siendo la misma que contribuyó, con su sectarismo extremista y retórica incendiaria e irreal en los tiempos de Salvador Allende, a destruir la democracia chilena y a llevar al poder al sanguinario régimen de Pinochet, que, por supuesto, la golpeó a mansalva".

El mismo discurso de los "liberales" en este país, justifican ambas dictaduras y los asesinatos, estos señores tan liberales en lo económico no le hacen ascos a las dictaduras cuando se trata de poner "orden y paz" aunque se trate de la paz de los cementerios y ellos, que son  tan anti-Estado, consideran una consecuencia lógica en una etapa convulsa (que agita la derecha) , que los agentes del estado asesinen y violen sistemáticamente los Derechos Humanos, vamos, que el derecho a la vida pasa a ser secundario, mientras no atente contra el derecho de propiedad y de negocio.

Justifica  la crítica de Mauricio Rojas, alegando  "que  conoce bien  a la izquierda pues la vivió en su juventud desde adentro, y lo que esa izquierda intolerante no le puede perdonar. Diré, antes que nada, que, desde que lo conocí tengo una gran admiración por él, pues lo considero una de las personas más limpias y decentes que he tenido el privilegio de tratar, y por su trabajo intelectual, una veintena de libros que son un modelo de rigor, conocimiento e inteligencia".

De la derecha violenta y genocida, no dice nada. Tampoco dice nada de cómo le sentó a la oligarquía chilena la nacionalización del cobre  con Salvador Allende, ni de la inestimable colaboración de la CIA. Ni cómo Pinochet traicionó a Allende. A Vargas Llosa le gustaba más el Chile de los Chicago Boys, asesinatos incluidos que el de Salvador.

Para colmo, utilizando los mismos recursos que los fascistas españoles que sostienen que el genocidio fue consecuencia de la República, se permite decir "que la responsabilidad de Allende fue muy grande"

Lo cierto es que Mauricio Rojas deja a Vargas Llosa con el paso cambiado porque cuando ve el ministerio en peligro, dice que la entrevista del 2016 no refleja su pensamiento actual. Tremenda evolución en un par de años.

Mauricio Rojas, se fue a Suecia, tras el golpe militar de Pinochet, donde se había exiliado su madre, obtuvo la nacionalidad, según él participó en el Grupo de Apoyo al Movimiento de Izquierda Revolucionaria(MIR).
Andrés Pascal Allende, ex Secretario General del MIR, lo desmintió. En cualquier caso acabó abrazando la ideología neoliberal, fue profesor en Lund de 1981 a 1999.
Trabajó como vicedirector y director de Timbro, un think tank liberal de Estocolmo

En 2002 fue presentado como independiente dentro de la lista del Partido Popular Liberal, lo que le permitió ser electo como miembro del Riksdag, el parlamento unicameral sueco.
En 2004  se convirtió en el principal portavoz de las políticas de integración e inmigración de dicho partido.

En 2006, el órgano de las juventudes de su partido (Liberala ungdomsförbundet) exige que lo echen de su cargo como  portavoz a causa de sus declaraciones xenófobas. A finales del 2008 anunció su renuncia al parlamento sueco y en diciembre de 2009 fue nombrado director del Observatorio para la Inmigración y la Cooperación al Desarrollo de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, cargo que desempeñó hasta 2012. 
En 2013 volvió a Chile y colaboró con Sebastián Piñera, hasta que lo nombró miembro de su gabinete.

La ideología de Vargas Llosa tramposa, insolidarida y elitista  al servicio de los poderosos, la proclama a los cuatro vientos haciendo apostolado aprovechando el tirón de ser Premio Nobel. Es presidente de think tank "Fundación Internacional para la libertad" fundada en Madrid en 2002 y Mauricio Rojas es miembro de ella.

3 comentarios:

  1. La palabra libertad no es la misma en boca de Durruti que en la de Vargas LLosa. La libertad de unos pocos a costa de la esclavitud de la mayoría, esa es la esencia del neoliberalismo

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